1. Hay que prepararse para la incertidumbre

Y es que una situación impredecible puede ocurrir en cualquier momento; por ello, tener siempre las ganas de emprender y contar con un plan B e incluso C puede ser una buena alternativa para que tu negocio continúe. 

2. Ser flexible y adaptarse

Las personas que tienen una mente abierta y flexible tienen más posibilidades de que su empresa crezca y no tenga un retroceso. Por ello, una de las lecciones es que no hay que dar todo por hecho, es necesario estar dispuestos a intentar cosas nuevas y evaluar si estas funcionan.

Aferrarse a una sola forma de hacer negocios durante una crisis puede tener como consecuencia que este desaparezca. De igual forma, es necesario mejorar en las áreas que así lo requieran y comprender que el cambio es natural y aceptar que es necesario.

3. Mostrar empatía con la gente

Esta es una de las lecciones más importantes que dejó este año, mostrar empatía con la gente, ya sean colaboradorxs o clientxs. Ponerse en el lugar de la otra persona y, si es necesario, brindarle ayuda.

Trabajar de forma remota no es impedimento para seguir intentando construir relaciones, hay factores emocionales e interpersonales que pueden definir la forma en que se desempeña una persona en su trabajo. En resumen, si hoy te preocupas por tu equipo de trabajo, el día de mañana obtendrás una respuesta positiva de su parte y se verá reflejada en los resultados

4. Confiar en el trabajo remoto

Aunque algunos empresarios no confían en el home office, la pandemia ocasionó que tuvieran que creer en esta forma de trabajo, ya que era la única disponible para seguir con las labores. Una de las principales preocupaciones es que la productividad bajará debido a que el trabajo se realiza de forma remota.

Contra esta forma de pensar, los resultados han mostrado que el compromiso y la productividad se han incrementado. Además, las personas se han ahorrado dinero y tiempo en traslados, todo esto gracias a la tecnología y a las herramientas digitales que hacen que trabajar desde casa sea más fácil.

5. La importancia de la presencia digital

Por la pandemia las compras de productos en línea aumentaron y con ello se crearon nuevos hábitos, aunque por el otro lado, los problemas que aún tenía el comercio electrónico salieron a flote; lo que dio como resultado que lxs clientxs se sientan decepcionadxs con algunas tiendas o marcas en específico.

Por ello, contar con presencia digital es importante, pero lo es aún más saber aplicar las estrategias adecuadas para cumplir con las expectativas de lxs clientxs. Esto con el fin de alcanzar los objetivos de ventas y mantener una buena reputación.

6. Seguir aprendiendo con clases en línea

La educación en línea fue uno de los principales cambios durante este año, el 2020 les mostró a los emprendedores que es necesario tener una capacitación continua y esto puede hacerse con ayuda de la tecnología.

Las plataformas de educación en línea se vieron en la necesidad de crear los recursos necesarios para dar acceso a una educación flexible y de calidad. La tecnología hizo posible estudiar desde casa y que la educación no se detuviera.

7. La comunicación debe ser clara y adaptarse al contexto

Este año recordó que tener una comunicación clara, directa y empática facilita el trabajo y las relaciones interpersonales a través de una pantalla. Además, una comunicación frecuente hace que el trabajo remoto sea lo más fluido posible.

Cuando hay mucha incertidumbre, mantener los canales abiertos de comunicación es una de las claves para comprender al otro. Lxs emprendedorxs conscientes de las dificultades y retos de su equipo y sus clientes son lxs que más se beneficiarán en los tiempos de crisis.