¿Cómo podemos determinar lo que es más importante para nuestro negocio?

Diferencia competitiva o ventaja competitiva no son lo mismo aunque parezcan dos términos sinónimos. El éxito de un proyecto empresarial depende de ambas y de tener muy claro para qué sirven. Y la marca tiene un papel fundamental en la proyección de ambas.

  • La ventaja competitiva es la capacidad de una empresa de hacer un producto mejor que sus competidores.
  • La diferencia competitiva es la capacidad de una marca de ser percibida por sus clientxs potenciales como una solución diferente a otras.

Son conceptos que pueden confundirse en la gestión empresarial porque solo los diferencian pequeños matices, pero que en este caso son fundamentales.

Ventaja competitiva

La ventaja competitiva es necesaria para desarrollar tu producto o servicio con garantías de éxito. Se trata de una característica física, algo tangible, que hace tu producto mejor que los de la competencia en algún aspecto concreto. No se trata de que lo que haces sea «absolutamente» mejor que lo que hace la competencia; puede tratarse de una característica, una funcionalidad concreta o algo que te sitúa en mejor posición para competir. Eso sí, es algo comprobable y medible. Si no tenemos una ventaja competitiva es muy difícil que podamos tener éxito a corto plazo.

La importancia de la ventaja competitiva dependerá del mercado en el que nos encontremos compitiendo. En un mercado en expansión, con un crecimiento muy elevado, la ventaja competitiva no es tan determinante para el éxito empresarial. En un mercado maduro, con mucha competencia, la ventaja competitiva es fundamental para competir y lograr vender nuestros productos o servicios.

Diferencia competitiva

La diferencia competitiva es necesaria para desarrollar un posicionamiento de marca que te diferencie de tus competidores. Se trata por tanto de un aspecto intangible que tiene que ver con la percepción que tienen nuestrxs clientxs de la identidad corporativa, y de los aspectos de nuestra marca que generan un posicionamiento en la mente de nuestrxs consumidorxs.

La importancia de la diferencia competitiva también depende del mercado, pero en este caso no del momento en el que nos encontremos, sino del escenario estratégico que haya. Existen tres tipos de escenarios y, en función de cada uno de ellos, la diferencia competitiva nos permitirá liderar el sector, marcar los valores fundamentales que demandará el cliente potencial a todos los actores del mercado, o quedar en un punto indefinido.